06/11/11

Llegar a Denver

            Llovía copiosamente sobre Denver.  La cúpula dorada del Capitolio devolvía la fría luz de una tarde de Enero. Desde el último piso del  Sheraton Denver Hotel, Paula miraba absorta pegada al cristal. Aunque no era consciente, parecía estar en el aire, sin sujeción a nada, embebida por la lluvia y por un silencio sin procedencia. Toda la ciudad estaba inmóvil y el agua caía despacio, insistente sobre los edificios brillantes y solitarios. La tarde se consumió sin pensamientos. La habitación se quedó a oscuras y su cuerpo quedó al contraluz azulado de luces lejanas. El frío la despertó de lo que le pareció, al reaccionar, un sueño ¿o un deseo? Volar, no quedarse,  no volver… ¿En cuántos hoteles he dormido a lo largo de un año? – se preguntó ¿Cincuenta, sesenta? ¿A quién he conocido?- se rió con ganas y sin malicia, esa era la verdad, a nadie importante; gente anónima que iba y  venía por el mundo sin nada que perder o ganar. Y riendo se dirigió a la lámpara de pie para encenderla. Proyectaba un haz de luz rosa pálido, una luz tenue como echada en vapor al espacio. Cogió el libro que había sobre la mesita de noche dispuesta a leer tirada en la hamaca. Al sentarse sintió que se hundía suavemente. ¡Estoy sentada en una nube!-  Gritó dulcemente estrujando el cojín con sus dedos  ¡Y qué delicada madera! Parece hecha por una caricia, dijo después de haber leído varios párrafos de “Luna de sueños”. En realidad, Luna de sueños, no era todavía un libro. Alberto Milán, que era lo más parecido a un amigo que tenía desde hacía muchos años, se lo dejó para obtener su valiosa opinión antes de dejarlo en la editorial.
Siguió leyendo. “Ella tocaba el violín aquel día nublado. Después de caminar desde su casa hasta el cabezo de los álamos con su maletín negro, se sentaba sobre el saliente de laja que descansaba sobre el mar. Le arrancaba una melodía fuerte y dolorosa con un golpe seco arañando las cuerdas. La caja del violín temblaba y ella, magnifica y mayestática , miraba el horizonte vestirse de rojo mientras sus labios se contraían y se dilataban hablando sin hablar de un dolor que ya no le pertenecía, un dolor robado por el paisaje pisado y humillado por el tiempo…”
Se levantó de un salto y, sin saber muy bien por qué, se vertió en un monólogo vertiginoso, esparció todas las palabras que había acumulado en su interior durante un largo año en el que jugó a ser fuerte para negar la gran pregunta, la pregunta que era obvia y que no se podía posponer más ¿ Quien soy yo? Una pregunta que, naturalmente, la llevaría a otras preguntas. ¿Qué quiero? ¿Cómo lo consigo? No puedo partir de la negación de todo si quiero seguir viviendo. Tengo que necesitar algo de esta vida ya que no tendré otra.
Se dio cuenta de que mirando al abismo desde la habitación de un hotel, no vería nada. De que ahí fuera no había nada porque lo que existe para otros hombres y otras mujeres, ha sido creado en sus corazones. ¡Ya lo tengo! Eso es lo que a mí me falta, un corazón. Quiero un corazón y lo quiero nuevo. Así que tendré que empezar por crearme la máquina creadora de vida. Un Corazón fuerte, con empuje, con ritmo, con música y con muchas puertas. Un corazón que suene como el motor de un Porsche. ¡Dios! He estado dormida, pero, ¿cuánto tiempo? Espero que no sea demasiado tarde- Se quedó pensativa unos instantes- Joder, me he estado viendo a mí misma ahí pegada al cristal de este cuarto, igual que el cristal de otro cuarto y otro y otro, de una habitación y otra, de un hotel, otro hotel.., ¡mierda!, no sé por dónde empezar. Estoy contenta, pero aún confusa ante tanta luz, tantas ideas. Tengo que sentarme de nuevo, uf, me siento, me siento y respiro. Un papel, necesito un papel para aclararme- busca en un cajón de la pequeña mesa- estilo Almodóvar- ¿Qué viene primero, escribir lo que he hecho mal o lo que …, o lo que qué, aún no se qué es lo que deseo. ¡Vale! París, Londres, Estocolmo, Marruecos, España, Turquia. Ritz, Mardan Palace, Royal Lancaster y otros tantos nidos, todos cerca del cielo. O lo que es lo mismo, lejos de la tierra…, hasta que dejó de oírse a sí misma.
¿Qué me ha pasado?- se preguntó sorprendida mientras se dirigía hacia la cristalera, la misma a la que estuvo pegada durante seis horas buscando otra excusa para seguir viajando. Allí estuvo un gran rato con los hombros recogidos hacia su pecho. Parecía buscar algo de calor. Al fin con la cabeza algo diluida en múltiples ideas, se durmió sobre la cama revuelta. Por la mañana se despertó con cara de mimosa y lo primero que sintió fue el calor cayendo sobre la ciudad y sonrió al descubrir que había conseguido su objetivo más urgente: llegar a Denver.

29/10/11

Haría lo que...


 

Haría lo que fuera
por recuperar
lo que fuera
que /fuera de mí/
estuviera
dispuesto a venir.
Fue un tiempo dulce
de dulces besos
en el que
presos
soñamos la vida eterna
Fueras quien fueras
me importa una mierda
Yo te quería
 ya no te quiero
 quiero
 lo que sentía
 lo que ahora no siento.
Moriría por eso
que escarba
en el abismo
de los nombres muertos.

28/10/11




Mi corazón, dice,
y me creo amada.
Mi xoxo, mi xoxo
te quiero
y me despierta
el deseo
de ser algo más.
Lo que deseaba
en los brazos
de otro hombre
cuando dejó de ser hombre
entre mis brazos
Él, sólo él, el de ayer
el único, incuestionable
que me rodeó
con lo probable
y pintó un imposible
y me destrozó el alma
con el sueño
que me hizo invisible.   

16/01/11

Rodando por el filo



Echo de menos echar …

———————————–


Y me digo y redigo la importancia que tiene tener lo que se tiene, que se echa de menos cuando no se tiene.

————————————————–



Me emborracho de güisqui intentando parar el circular de las ideas que se hacen piedra en el rodar.

——————————————————



Me esfuerzo en continuar lo que tuvo principio y no tiene fin.



—————————————————

Me desfiguro mirándome al espejo de las cosas muertas sin encontrar la respuesta a tanto infinito.

—————————————————-

Quiero partir el tiempo y dejar la mitad a un lado y quedarme rota.

—————————————-

Hago lo que sea para llenarme de lo que me antecede y no quedarme en el vacío de lo que nunca vendrá.

————————————————

El teléfono suena y nadie lo coge. Pasan las horas y nada ocurre que no tome la imagen de lo que no existe.

————————————

Me quedo sin güisqui y me quedo sola ante lo que soy.

La vida sin nada. Yo y yooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo.

09/01/11

La mujer herida

No tengo ganas, otro día.
no, no me apetece, gracias.
no, en este momento no puedo ir, ve tú.
no puedo, si me lo hubieras dicho antes...
No, Déjame dormir, estoy cansada.
17/o9/03

sin determinar

tiene los ojos vendados
el dolor vuelto del revés
que sufra el otro
ella no lo siente por ahora
dos por el precio de uno
lo ha volcado todo:
el dolor y el corazón.
ha quedado vacía ella
el otro aplastado
con los ojos fuera del plato.
2003

POESÍA

Te he decepcionado hombre
justo cuando me encuentro
el tacto
y grito sola
en mi cuarto.

Cuando me voy
me gritas a lo lejos
que no valgo nada
justo cuando descubro
que la calle nunca termina.


Otra.
he bajado tanto
para tenerte
que ahora todo me parece
cuesta arriba.

No cojo el teléfono
porque no me da la gana
he recuperado la voluntad
y te he negado
para siempre.

Es más fácil ahora
cuando el dolor
ha encontrado su espacio
fuera de mí.

Sigo siendo la misma
esperando
pero esta es otra estación.

Estoy borracha
embrutecida
distorsionada
como si fuera
la primera vez.

Ya no pueden decirme
que me estoy acabando
no me conocen
no saben nada de mí
puedo ignorarlo todo
me he convertido en aire.


no puedo prometer nada
me enseñaron tanto
sin colegios
que las letras se escapan
por mis poros
he intentado aprender
otras cosas
de otras escuelas
inútilmente
tengo la cabeza llena
de mí misma
de una necesidad
que trepa
que impera
sobre toda sabiduría
y me hace sabia
en este lugar
de lo imprevisible.


Y otra

Se hace de día
y encuentro
lo que queda
Esa luz
aún no amanecida
y un poco triste
que es lo que soy
El último cigarro
una y otra vez
hasta dar con el silencio.
Así me duermo
sola

10/05/10

De los sueños inútiles

No hay nada que decir
el tiempo se describe solo.
Nos integra, nos diseña
y nos determina
en su contorno etéreo.
El polvo se deposita en los muebles.
nuestra cama huele a rancio.
nuestras acciones se esquivan y
nuestros ojos parpadean
al menosprecio
que nos ofrecen
a lo largo del día.
Huele a puchero que hierve
a boca de mal aliento.
Los gatos van y vienen y
dormitan en el brazo del sofá.
El sol brilla y de pronto ya no.
Los libros apilados en el suelo
recuerdan el olvido.
Y en el olvido duermen tu edad y la mía
temiendo cruzarse en el corredor
ansiando tener la edad de siempre
para siempre.
para no estar aquí hoy tu y yo
contigo y conmigo.
para no ampliar la distancia
entre lo que somos y lo que éramos.
Para estar en este momento en aquel momento
que añoramos y maldecimos por desecharnos.
El calor de la estufa acurruca tu soledad.
La noche abierta rompe mi anhelo.
Y juntos y separados dormimos
el cansancio
de tanto soñar que seríamos
lo que no hemos logrado.